10 dic. 2011

Decisiones


Me preguntaba cuando se animaría a decirlo, su rostro reflejaba ansiedad no podía ocultarlo más. Ya había sucedido en la anterior visita, pero en esa ocasión apenas nos vimos confesó lo que ya temía, pero no hubo drama me considero bastante comprensiva, ¿se casó y tú le creíste? ¿Sólo fue por los papeles? me increpaban en tono de burla mis amigas... TONTA, fue lo más suave que escuché.

No, yo no era así, en realidad siempre fui bastante desconfiada, pero cambié por amor. Lo acepto, por un breve lapso de tiempo esta mujer le sonreía a la vida y muy confiada decía: “Si él lo dice es verdad, no tengo porque desconfiar, él no me engañaría, nunca lo haría, él me ama”.

Habían pasado seis días desde que llegamos a Pimentel, insoportable el calor de ese verano, dormir con ropa imposible, una de esas noches en la víspera de nuestro retorno a Lima se animó a decir aquello que lo atormentaba, la distancia y el tiempo otra vez las excusas perfectas (o razones valederas), no puedo pedirte que me esperes más tiempo, no creo poder regresar en por lo menos tres años y obviamente, que yo fuera a verlo era menos probable, por lo tanto, se estaba despidiendo eso pensé, hasta que dijo: “es sólo una propuesta”. Cientos de imágenes pasaron por mi mente en tan sólo segundos, me bloqueé pero sentía mis mejillas húmedas, debo haberme visto tan patética, debiste pensar que trágica esta mujer, mejor terminar de una buena vez, todo esto aburre.

Seguí negando lo que sucedía, ¿hice bien? Ahora pienso que no, fui cobarde lo reconozco. Él se convenció de que estaba realmente mal o  al menos eso parecía porque no volvió a insistir sobre el tema, entonces asumí que sólo fue una propuesta y así seguimos. Me aferré a esa situación como un naufrago a un madero en alta mar, aunque en el fondo siempre supe que no era sólo una propuesta lo que planteó aquella noche, era su manera de decir que ya no deseaba continuar con lo nuestro, sólo que por cobardía no lo dijo. Luego de esa conversación tuve la seguridad de que nada volvería a ser igual y así sucedió, el tiempo me dio la razón.

Hoy recuerdo cada palabra que él dijo esa noche, pero fueron dos frases que se grabaron en mi alma, la primera de ellas cual predicción de Nostradamus se cumple en un par de semanas, fuiste realmente exacto pero esta vez no seré tu motivo y eso me perturba. Lo otro, es un tema de decisión y podría ser como dice una amiga muy sabia el “día más perfecto de mi vida”, pero eso ya se verá, sigue pendiente. 

...esta historia continuará !



3 comentarios:

  1. Me gusta más este estilo... tan lleno de imaginación e historias inventadas jajaja

    Ay amiga, Este estilo te sienta bien, sobretodo porque así nos transportas a la escena del crimen, el día del balazo al corazón...y al perfil del asesino en serie.

    Los amores que matan... nunca mueren. Siempre estarán en nuestros textos!!!

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  2. Me siento cómoda en este estilo, seguiré con la descarga de historias, todas ficticias claro.

    Sabes que no hay crimen perfecto así intenten maquillar la escena o por más que el asesino jure por su madrecita que él no fue... jajaja

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  3. jajaja...sí pues por eso me queda esa frase que no sé donde la leí...que me encanta recontra encanta:

    "Vuelvo a tí, como el asesino al lugar del crimen"

    Lo leí en un libro de poemas creo..la verdad no sé buuu

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