7 mar. 2016

La Vuelta al Mundo


Recientemente descubrí que mi cuerpo había adoptado una silla, prácticamente eran inseparables. Adicionalmente, comprobé que mi postura al sentarme era pésima, y esto guarda relación con los recurrentes dolores en la espalda y cuello, también corroboré que mi visión se había deteriorado; y para redondear, la pérdida de musculatura era evidente y el sobrepeso hacía un gesto de burla cuando se asomaba por mi blusa.

La rutina se había apoderado de mi, parecía que no podía escapar. Me decía frente al espejo "tienes fuerza de voluntad" pero luego esto era reemplazado por "tengo que terminar el informe" o "me desquito a fin de mes". Ciertamente, terminé todos los informes pendientes pero no hubo desquite, sólo la avalancha de males anteriormente descritos y los que ya venía arrastrando en mi adorable existencia se hicieron cada vez más insoportables. 


Casualmente, en esta etapa de mi vida escuché "La Vuelta al Mundo" de Calle 13, hermosa canción que me sacudió literalmente. "Yo era un objeto esperando a ser ceniza", me reconocí como un ser sedentario atrapado por la monotonía, el trabajo nos absorbe poco a poco, no nos damos cuenta e incluso creemos que es normal, y si a cambio de esto, nuestra billetera engorda y las amistades nos felicitan por una carrera exitosa justificamos los pequeños inconvenientes o sacrificios.

Esta parte de la canción me encanta: "Si quieres cambio verdadero, pues camina DISTINTO". Me encuentro ahora piloteando mi viaje y reencontrándome con viejos placeres. Obviamente, recuperando mi SALUD porque enferma no podré disfrutar de la VIDA, que es TAN BELLA Y EFÍMERA. Además, comprendí que se ¡Trabaja para vivir, no se vive para trabajar!

La canción "La Vuelta al Mundo" me emociona hasta el alma, es un momento de definiciones y no retrocederé, siento el sol en la cara y la vida que me falta la construiré con alegría.

Comparto el vídeo de la canción "La Vuelta al Mundo" de Calle 13